Por años, las redes sociales fueron el epicentro de la vida teen. Pero algo está cambiando. Cada vez más jóvenes están diciendo “basta” al consumo constante. Según una encuesta de Pew Research (2024), el 38 % de los adolescentes ha intentado reducir su uso de redes, y un 22 % eliminó al menos una app por motivos de salud mental.
Movimientos como el Digital Detox, De-Influencing o el Offline Weekend están ganando terreno. Lo curioso es que ya no son una postura “hippie”, sino una forma cool de autocuidado. Algunos teens incluso lo comparten en TikTok… para decir que se fueron de TikTok (irónico, ¿no?).
Las razones van desde la ansiedad por comparación hasta el cansancio del contenido superficial. Muchos jóvenes buscan recuperar la atención, mejorar el sueño o simplemente volver a sentirse “presentes”.
Pero esto no significa que odien internet. Al contrario: buscan usar las redes de forma más consciente, elegir qué consumen y a quién siguen. En tu web puedes abordar esta tendencia como una “nueva rebelión silenciosa”: los teens no se desconectan por aburrimiento, sino por salud mental.
En 2026, estar offline puede ser el nuevo símbolo de estatus digital.








