En TikTok, la moda ya no se compra, se descubre entre montones de ropa usada. Lo que antes se veía como necesidad, hoy es una estética. “ThriftTok”, el lado vintage y sostenible de la Gen Z, acumula más de 1.6 mil millones de visualizaciones solo en ese hashtag.
Los teens lo han convertido en una forma de expresión personal y activismo ambiental. Comprar de segunda no solo ahorra dinero: también reduce el impacto de la industria textil, una de las más contaminantes del planeta. Según la ONU, el sector de la moda representa cerca del 10 % de las emisiones globales de CO₂.
Pero la magia de ThriftTok no está en los datos, sino en el drama de la búsqueda. Jóvenes mostrando sus hallazgos en tiendas vintage, transformando jeans en tops, o reviviendo estilos noventeros con tijeras y pegamento caliente.
Además, ha creado micro-culturas como el thrift flip (reciclar ropa con estilo) o el grunge thrift, donde lo imperfecto se celebra. Ya no se trata de parecer rico, sino de ser creativo con lo que tienes.
En tu web, este tema puede explorarse como un movimiento cultural más que de moda: una generación que redefine el lujo, el consumo y el estilo a través de lo auténtico.








